Cuatro meses fue el tiempo de investigación que fijó el Tribunal de Garantía de Curicó para esclarecer la muerte de Marcelo Andrés Madariaga Moreno, quien concurrió al Hospital de Curicó el 27 de febrero de 2019, hasta donde llegó con un fuerte dolor en el pecho y presentó vómitos, por lo que se le practicaron varios exámenes que, según el recinto asistencial, salieron bien; por lo que lo derivaron a su casa.
Sin
embargo, el paciente, de 42 años, se sintió muy mal en su domicilio, por lo que
su familia llamó de urgencia una ambulancia que lo llevó de vuelta al centro
asistencial, donde dejó de existir a pesar de los esfuerzos médicos.
Tras
la audiencia de formalización, la viuda de la víctima, Gilda de la Fuente
Méndez, reiteró que en el caso de su marido hubo una clara negligencia médica,
por lo que espera que el responsable sea declarado culpable.
“Hubo una seguidilla de errores, donde el más importante
fue mandarlo a la casa sin estabilizarlo”, indicó.
Medida cautelar
En contacto con www.curicosincensura.com, la mujer lamentó que el acusado, un médico ecuatoriano de
35 años, haya tenido una responsabilidad tan importante en el principal centro
asistencial de la provincia. En ese sentido, recordó que los antecedentes que maneja darían cuenta de que el protocolo
en el servicio de emergencias no se ajustó a lo requerido.
“Las
conclusiones de peritos y de todos los exámenes que tengo en mis manos apuntan
a que sí hubo negligencia médica. En esta pasada quiero creer en la justicia y
en que logremos algo para hacer, aunque sea un poco de justicia”, aseveró.
Luego
de escuchar los cargos que se le imputan, el profesional quedó con prohibición
de salir del país mientras dure la investigación de este caso.